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Implicancias de la toma de poder del Talibán en Afganistán para India

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Por Camila Elizabeth Hernández

La retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán y el consecuente golpe de Estado del Talibán en agosto de 2021 tienen grandes implicancias en lo que se refiere a la geopolítica y a la seguridad del Sur de Asia. Entre los países interesados en contener al extremismo islamista y al terrorismo se encuentra India, la cual sostiene un conflicto desde hace décadas con Pakistán en Jammu y Cachemira, territorio cercano a la frontera con Afganistán. Los intereses de India consisten en mantener la seguridad regional y a su vez evitar una mayor influencia de Pakistán sobre el nuevo gobierno afgano.

Siguiendo a Akhtar (2019), luego de los ataques a las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001, y con la cambiante situación geopolítica en el Sur de Asia, la política exterior india en lo que se refirió a esta región cambió en consecuencia. Emergiendo como un poder regional y global de gran peso, India estableció fuertes lazos con Afganistán, cuyos orígenes pueden ser rastreados en la época colonial. Sin embargo, la era talibán (1996-2001) fue el único período donde India perdió influencia sobre este país, lo cual significó un incremento del papel jugado por Pakistán debido a sus propios intereses estratégicos y de seguridad. El Afganistán post-talibán permitió a India un ambiente favorable para expandir sus intereses securitarios y minar la influencia de Pakistán en el país. De esta manera, India realizó grandes inversiones a la vez que proveyó ayuda socio-económica y militar en este país.

A su vez, India estableció una alianza con Estados Unidos, dos países que comparten los mismos objetivos de contrarrestar la influencia pakistaní en la región y combatir a los actores no-estatales como ISIS, Al Qaeda y el Talibán, con sus ramificaciones a lo largo del Asia del Sur. “La posición geoestratégica de Afganistán, las deterioradas relaciones afgano-pakistaníes, la emergencia de la militancia y el terrorismo en la región y la presencia del aliado de India, Estados Unidos, en Afganistán, alentaron a India a fortalecer su esfera de influencia en el país vecino y el Sur de Asia”[1] (Akhtar, 2019, p. 177).

A su vez, el ascenso de China como polo de poder global y su acercamiento a Pakistán mediante diversas iniciativas, como es el caso del China-Pakistan Economic Corridor (CPEC) son vistas por el gobierno indio como una amenaza a su estrategia en Afganistán y la región. Siguiendo a Akhtar (2019), la presencia china en el Sur de Asia y el factor afgano podrían fomentar la alianza estratégica entre India y Estados Unidos.

Mientras que el gobierno indio mantuvo buenas relaciones con Afganistán en su interés de debilitar a Pakistán -el cual se cree que estaba brindando ayuda al Talibán y a otros grupos terroristas islamistas- el actual desarrollo de los acontecimientos claramente significa un gran revés para la estrategia de Nueva Delhi.

Esto debido, en primer lugar, a los lazos entre los talibanes y el gobierno pakistaní, el cual efectivamente albergó a los líderes de la agrupación luego de su derrota en 2001 por las fuerzas estadounidenses. Es más, al anunciarse el nuevo gabinete afgano, se otorgó una gran representación a una facción de los talibanes llamada los “Haqqani”, conocidos por sus estrechos lazos con Pakistán y por su creencia en la jihad global. Si bien Pakistán negó sus lazos con los talibanes, antes del anuncio de la conformación del gabinete, el director general de la agencia pakistaní Inter-Services Intelligence (ISI), Faiz Hameed, hizo insinuaciones en su visita a Kabul de que estaba allí para evitar conflictos dentro del grupo y asegurarse de que podrían conformar gobierno.

Ahora bien, pese a este posible acercamiento entre el gobierno talibán y Pakistán, hay que tener en cuenta que, como menciona Paliwal (en Ellis-Petersen, 2021), un poderoso impulsor de los talibanes es tener a India como contrapeso del propio Pakistán, ya que la relación entre este último y los talibanes es más coercitiva que consensuada, y a su vez India posee más recursos económicos que puede utilizar en su favor. Si bien el gobierno de Modi se considera como represivo para los musulmanes a nivel nacional, India actualmente disfruta de una fuerte relación internacional con los estados islámicos del Golfo, lo que garantiza que no se considere un Estado paria en el mundo islámico.

Pese a estas cuestiones, India considera al régimen talibán un riesgo para la seguridad regional y doméstica. Como se indicó anteriormente, esto se vincula con el conflicto que sostienen India y Pakistán por la región de Jammu y Cachemira, donde existe una mayoría musulmana que aboga por la separación de India con la ayuda del gobierno pakistaní. De acuerdo con Ellis-Petersen (13 de septiembre de 2021) dos de los principales grupos militantes islamistas operando en Cachemira, Jaish-e-Muhammad y Lashkar-e-Taiba sostienen lazos históricos con el Talibán. De hecho, el discurso jihadista puede calar hondo en aquellos musulmanes que han sufrido ataques y discriminación debido a la política nacionalista hindú del gobierno de Narendra Modi, la cual ha llevado adelante una fuerte persecución a la comunidad islámica de India abogando que es una amenaza a su seguridad interna.

En otras palabras, la preocupación es que la victoria de los talibanes genere una suerte de efecto contagio y potencie el islamismo radical presente en los países del Sur de Asia. En este sentido, se mencionó en repetidas oportunidades en los medios occidentales que Afganistán es un “santuario” para el terrorismo y el jihadismo en la región, proveyendo armas y materiales explosivos a través de las fronteras. “India esgrime temores concretos: crecimiento del extremismo al interior del país, el retorno del separatismo activo en la región de Cachemira, la filtración de armas, el ingreso de la ideología Talibán, etc.” (Rodríguez de la Vega, 24 de octubre de 2021). Fernando Reinares (en RTVE, 27 de agosto de 2021), director del Programa sobre Radicalización Violenta y Terrorismo Global, señaló que, a lo largo de la próxima década, los países occidentales en general tendrán que afrontar una doble amenaza jihadista: “La de un Estado Islámico en relativa decadencia y la de una Al Qaeda en declarado retorno”, advertencia que podemos extender a los países vecinos de Afganistán. Sin embargo, recordemos que hubo tensiones entre el Estado Islámico y el Talibán, especialmente durante las conversaciones intra-afganas, con lo cual no parece tan certero que ambos grupos vayan a trabajar en conjunto. De hecho, «uno de los primeros enemigos en Afganistán del Estado Islámico son los talibanes, porque consideran que traicionan su visión radical del islam, después, el anterior régimen afgano y, por último, las fuerzas occidentales» (Lahser, en RTVE, 27 de agosto de 2021).

De acuerdo con Pradhan (6 de septiembre de 2021), la región emergerá como un epicentro más fuerte del terrorismo internacional. Varios componentes de los talibanes, así como sus aliados como Al Qaeda e ISIS-K, están bajo el control o la influencia de Pakistán, que, desde sus inicios, se centra en crear problemas para India utilizando el terrorismo. A su vez, el autor destaca la advertencia de Douglas London, un exfuncionario de la CIA, quien fue Jefe de Contraterrorismo de la CIA para el Sur y Sudeste de Asia durante 2016-2018 y en esta capacidad supervisó las operaciones en Afganistán. En su evaluación, los estrechos vínculos entre las facciones de los talibanes y los grupos terroristas específicos de Cachemira permanecen intactos y el enfrentamiento entre China e India en la frontera indo-tibetana ha empeorado los cálculos de seguridad de Nueva Delhi. Si bien el autor sugiere que las expectativas de que el Talibán o cualquiera de sus facciones controlen al resto de los grupos terroristas resultan poco realistas, no reduce la percepción de amenaza para India, justamente motivando el establecimiento de ciertos vínculos con los talibanes y auspiciando las conversaciones sobre el futuro de la seguridad regional con sus vecinos asiáticos.

Chayanika (2021) considera que “en medio de las preocupaciones sobre las variadas amenazas geopolíticas y terroristas provenientes de Afganistán que puedan tornarse en contra de India luego de la toma del poder del Talibán, la necesidad de que India profundice su presencia en Afganistán, incluyendo las conversaciones con el Talibán, se ha vuelto una realidad que no puede ya ser evitada. Pero hacerlo dista de ser fácil para un país que ha rechazado repetidas veces la idea de una reconciliación con el Talibán”[2] (Chayanika, 2021, p. 12) Nueva Delhi, en este sentido, mantuvo su estrategia de “cautious pragmatism” hacia Afganistán. Si bien evacuó su misión diplomática luego de los rápidos acontecimientos[3], acogió el Delhi Regional Security Dialogue on Afghanistan el 10 de noviembre de 2021, con la intención de dialogar con Rusia, Irán y los cinco países de Asia Central sobre la situación en el territorio afgano, sin que los representantes afganos participaran de esta conferencia. El ministro indio de Relaciones Exteriores declaró que el encuentro apuntó a tratar “los desafíos relevantes de la seguridad y apoyar al pueblo de Afganistán en la promoción de la paz, la seguridad y la estabilidad”[4] (AlJazeera, 10 de noviembre de 2021). Cabe destacar que China y Pakistán se negaron a participar de dicha iniciativa de diálogo. A su vez, India mantuvo contacto con el Talibán en Doha a fines de agosto (AlJazeera, 31 de agosto de 2021) y participó del Cónclave de Seguridad de Colombo, en Sri Lanka, también en dicho mes.

El evento de Delhi fue una extensión del diálogo para la seguridad regional sostenido en octubre de 2021 por Teherán, en el cual India no participó, probablemente por la presencia de Pakistán. En el encuentro de noviembre de ese año, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Rear Admiral Ali Shamkhani, subrayó los acercamientos entre India e Irán, y el empuje de los estados regionales en discutir la crisis, llamando a un ecosistema político “inclusivo” en Afganistán (Taneja, 22 de noviembre de 2021).

Fuente: Sputnik News

En el mencionado Delhi Regional Security Dialogue on Afghanistan, organizado por el Asesor de Seguridad Nacional de la India, Ajit Doval, se firmó la Declaración de Delhi[5], donde los participantes prometieron «combatir el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones» y exigieron «un gobierno abierto y verdaderamente inclusivo que represente la voluntad de todo el pueblo de Afganistán», insinuando la formación de un frente o coalición para aplicar presión e incentivos sobre los talibanes y otros actores armados.

“Para India, convocar el Diálogo de Delhi fue crucial para demostrar su relevancia como solucionador de problemas en medio de las crisis multidimensionales de Afganistán. Después de haber sido condenado por perder su posición de 20 años en Afganistán una vez que los talibanes respaldados por Pakistán marcharon hacia Kabul, India quería demostrar que todavía importa en virtud de haber sido aceptada por la mayoría de sus vecinos y vecinos cercanos como un coordinador legítimo de intereses compartidos”[6] (Chaulia, 12 de noviembre de 2021). Pese a los esfuerzos de Nueva Delhi de constituir un diálogo multilateral y consolidarse en su rol en la solución de problemas en torno a la seguridad regional, el Diálogo de Delhi, como concluye la autora, reveló las fallas geopolíticas que han impedido una respuesta panregional unificada a las múltiples crisis en Afganistán.

Siguiendo con estas intenciones indias de coordinar políticas regionales con otros países asiáticos, el 26 de noviembre de 2021 los ministros de Relaciones Exteriores del grupo de cooperación trilateral Rusia-India-China (RIC) centraron su reunión en el rápido deterioro de la situación humanitaria en Afganistán. Los ministros «expresaron su preocupación por el deterioro de la situación humanitaria en Afganistán», y «pidieron que se proporcione asistencia humanitaria inmediata y sin trabas». Si bien China, Rusia e India han tomado distintas posturas en el conflicto afgano (Rusia e India con mayor acercamiento al régimen talibán) el grupo tripartito expresó su consenso «al principio básico de una paz» que dirijan y controlen los afganos y «pidieron la formación de un gobierno verdaderamente inclusivo que represente a los principales grupos étnicos y políticos del país». Además pidieron a los talibanes «que tomen medidas de acuerdo con los resultados de todos los formatos de interacción internacionales y regionales celebrados recientemente sobre Afganistán, incluidas las Resoluciones de la ONU», que abordan una serie de demandas de derechos humanos, participación política y seguridad (Swissinfo, 26 de noviembre de 2021).

India dejó en claro que no tiene apuro en dar legitimidad o reconocimiento al Talibán, insistiendo en que Afganistán no debe ser utilizado para planear o ejecutar actos terroristas en otros países y que un gobierno “inclusivo” debe ser constituido en Kabul. En su participación en un evento online organizado a fines de noviembre de 2021 por la Cámara India de Comercio, el secretario de Relaciones Exteriores de India, Harsh Vardhan Shringla, describió a las conversaciones con el Talibán como “muy alentadoras” pero teniendo en cuenta las preocupaciones de la comunidad internacional sobre Afganistán. De esta manera, declaró: “También hemos establecido contactos con el Talibán tanto en los diálogos en Doha como en Moscú, y creo que el Talibán ha sido muy tranquilizante en nuestras conversaciones. Ellos han reconocido que India ha contribuido enormemente al pueblo de Afganistán y que nuestros proyectos de desarrollo a lo largo de los últimos 20 años han contribuido al desarrollo de Afganistán”[7] (Vardhan Shringla, en H. Laskar, 25 de noviembre de 2021). Desde 2001, la inversión india de $3 billones en ayuda al desarrollo ha generado más de 400 proyectos en Afganistán, incluyendo autopistas, hospitales e incluso el edificio del Parlamento[8]. 

En definitiva, y siguiendo a Rodríguez de la Vega (24 de octubre de 2021), el mayor desafío al que India se enfrenta es el de reconocer al gobierno Talibán, decisión difícil en tanto debe considerar las actitudes adoptadas por sus vecinos asiáticos China y Rusia. La última vez que los talibanes accedieron al poder en Afganistán, India sufrió diversos atentados de grupos que usaban Afganistán como centro de operaciones. Dichos ataques se perpetraron en Cachemira y en otros puntos del país y culminaron con el secuestro de un vuelo de Indian Airlines (en 1999), ocasión en la cual India se vio obligada a liberar a tres jihadistas de sus prisiones para obtener a su vez la liberación de los pasajeros. India debe considerar sus posibilidades a la hora de influir en el gobierno afgano y proponer soluciones regionales, a la vez que mantener cierta distancia que le permita establecer conversaciones con todos los actores involucrados.

Referencias bibliográficas

Akhtar, N. (2019) India’s Regional Strategic Outlook and Influence via Afghanistan. Revista UNISCI, 17(49), pp. 173-190. Recuperado de: https://www.researchgate.net/publication/333840208_Indias_regional_strategic_outlook_and_influence_via_Afghanistan

AlJazeera (31 de agosto de 2021) India holds first formal meeting with Taliban in Qatar. AlJazeera. Recuperado de: https://www.aljazeera.com/news/2021/8/31/india-holds-first-formal-meeting-with-taliban-in-qatar

Chaulia, S. (12 de noviembre de 2021) What Did the Delhi Regional Security Dialogue on Afghanistan Accomplish? The Diplomat. Recuperado de: https://thediplomat.com/2021/11/what-did-the-delhi-regional-security-dialogue-on-afghanistan-accomplish/ 

Chayanika, S. (2021) The American Exit, the Fall of Afghanistan and the Indian Dilemmas. Counter Terrorist Trends and Analyses, 13(4), pp. 8-13. Recuperado de: https://www.jstor.org/stable/48618777

Ellis-Petersen, H. (13 de septiembre de 2021) India weighs up new security risks in wake of Taliban takeover. The Guardian. Recuperado de: https://www.theguardian.com/world/2021/sep/13/india-weighs-up-new-security-risks-in-wake-of-taliban-takeover

Kugelman, M. (11 de noviembre de 2021) India Has Lost Its Leverage in Afghanistan. Foreign Policy. Recuperado de: https://foreignpolicy.com/2021/11/11/india-afghanistan-leverage-taliban-takeover-regional-diplomacy/

Laskar, R. H. (25 de noviembre de 2021) Taliban look to “balance” ties with India, Pakistan. The Hindustan Times. Recuperado de: https://www.hindustantimes.com/india-news/taliban-look-to-balance-ties-with-india-pakistan-101637779766204.html

Pradhan, S. D. (6 de septiembre de 2021) Taliban controls Afghanistan: Security implications for India. Times of India. Recuperado de: https://timesofindia.indiatimes.com/blogs/ChanakyaCode/taliban-controls-afghanistan-security-implications-for-india/

Reinares, F. (26 de agosto de 2021) Afganistán: razones por las que el acceso al poder de los talibán incidirá sobre la amenaza yihadista en Europa Occidental. Real Instituto Elcano. Recuperado de: http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/ari72-2021-reinares-afganistan-razones-por-que-acceso-al-poder-taliban-incidira-sobre-amenaza-yihadista-europa-occidental

Rodríguez de la Vega, L. (24 de octubre de 2021) India frente a la nueva situación en Afganistán. Equilibrium Global. Recuperado de: https://equilibriumglobal.com/india-frente-a-la-nueva-situacion-en-afganistan/

RTVE (27 de agosto de 2021) El Afganistán de los talibanes, un imán para los grupos yihadistas que amenazan Occidente. RTVE. Recuperado de: https://www.rtve.es/noticias/20210827/afganistan-talibanes-atraen-grupos-yihadistas-amenazan-occidente/2166333.shtml

Swissinfo (26 de noviembre de 2021) Afganistán y la covid centran el foro ministerial entre China, Rusia e India. Swissinfo. Recuperado de: https://www.swissinfo.ch/spa/india-foro_afganist%C3%A1n-y-la-covid-centran-el-foro-ministerial-entre-china–rusia-e-india/47144326

Taneja, K. (22 de noviembre de 2021) India, Iran, and the Afghanistan crisis. ORF. Recuperado de: https://www.orfonline.org/expert-speak/india-iran-and-the-afghanistan-crisis/


[1] Cita original: “Geo-strategic position of Afghanistan, Pakistan-Afghan deteriorated relations, emergence of militancy and terrorism in the region and presence of India’s ally, US, in Afghanistan have encouraged India to enhance its sphere of influence in the Afghanistan and also in South Asia.”

[2] “Amid ongoing concerns over the various geopolitical and terrorist threats emanating from Afghanistan spilling over into India following the Taliban’s takeover, the need for India to deepen its footprints in Afghanistan, including by talking to the Taliban, has become a reality that it can no longer stave off. But doing so is far from easy for a country that has long refused to entertain the idea of reconciling with the Taliban.”

[3] Los Consulados en Jalalabad, y Herat habían sido cerrados el año pasado, y los de Mazar-e-Sharif y Kandahar fueron cerrados en agosto de 2021, al igual que la Embajada en Kabul.

[4] Cita original: “The relevant securities challenges and support the people of Afghanistan in promoting peace, security and stability”.

[5] Disponible en https://mea.gov.in/bilateral-documents.htm?dtl/34491/Delhi_Declaration_on_Afghanistan

[6] Cita original: “For India, convening the Delhi Dialogue was crucial to prove its relevance as a problem solver amid Afghanistan’s multidimensional crises. Having been written off for losing its 20-year-long perch in Afghanistan once the Pakistan-backed Taliban marched into Kabul, India wanted to demonstrate it still matters by virtue of being accepted by most of its neighbors and near neighbors as a legitimate coordinator of shared interests”.

[7] Cita original: “We have also established some contact with the Taliban both in Doha as well as in Moscow in the talks, and I think the Taliban in our conversation with them have been very reassuring. They have recognised that India has contributed greatly to the people of Afghanistan, that our developmental projects over the last 20 years have greatly contributed to Afghanistan’s development”.

[8] Para mayor detalle sobre estos proyectos, léase https://indianexpress.com/article/explained/explained-indias-afghan-investment-7406795/